
Escucha: "Momentos Olvidados"ERROR: Objeto Flash
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Bájatelo en este enlace | Suenan a: | Lagartija Nick, Calla, Beef, Skimo, Diabologum |
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Mute son un cuarteto de Aspe (Alicante) que comienza su andadura en 2004, cuando Jorge Valero y Angel Boronat ex componentes de Alternative Scream se unen a Victor Prieto y Carlos García pertenecientes a otros proyectos como Benjamín o Fahrenheit 451. Su primera maqueta la grabaron en 2005 ("Songs For Ronca"), la segunda en 2006 ("15 Minutos de Silencio") y esta tercera es un anticipo de lo que podría ser su primer disco, al que hemos tenido opción a acceder en su totalidad y que simplemente suena fantástico. En ese pequeño anticipo descubrimos como Mute parten de unas bases programadas para ir tejiendo para recubrirlas, estructuras en las que voces (en un sugerente castellano y en las que tres miembros del cuarteto participan), guitarras, bajo y batería son las protagonistas, algo que ya han desarrollado anteriormente grupos como Maga o Skimo, aunque en estilos ciertamente distintos.
Suenan esencialmente lánguidos pero vivos, poderosos, confiados de su propio sonido con herencia en lo musical de bandas del post-rock más creativo
La progresión de las canciones tiene un corazón indie del que no se fían (como en ese gran momento que es "No Hay Excusas Para Un Gol Tan Tonto") y que tiende a la psicodelia, pero también a la tensión, intenciones ambas que mezcladas ofrecen un novedoso sonido que les hace andar al lado de bandas como Lagartija Nick o Beef, rugosos, angustiados y oscuros, como en "Momentos Olvidados", canción que tiene una sólida línea de batería que deja hipnotizado. Suenan esencialmente lánguidos pero vivos, poderosos, confiados de su propio sonido con herencia en lo musical de bandas del post-rock más creativo (como en "Sonar" o "Porn Star" donde el sonido de bandas como Diabologum se expresa con claridad) pero sin olvidar que son una banda de pop taciturno con aspiraciones rock, gracias a unas guitarras bastante distorsionadas y contundentes y que siguen en cierto modo la estela del dreampop pero también la auténtica tradición de The Velvet Underground y del mejor rock vanguardista americano de los 90.
Con firmeza, con estilo, con rabia y con una naturalidad muy especial se expresan con la magia de unas canciones que son la clara muestra de que a esta banda hay que seguirla muy de cerca porque (también en directo) transmiten una gran cantidad de sensaciones a las que no estamos muy acostumbrados porque no sé como lo consiguen pero suenan al mismo tiempo sólidos, cálidos y personales.
Autor: José M. Gallardo, 12/03/2008