Todas las entradas vendidas, pilas de discos de Lucky de regalo en la entrada, animación, inquietud y mucha motivación, eso es lo que encontramos nada más entrar en la sala. Nada Surf no venían a Madrid desde la gira de presentación de Let Go con una actuación en Moby Dick memorable, ya ha llovido ya, y había muchas ganas de verles después de que en el Fib del 2006 dieran uno de los mejores conciertos de aquella edición del festival castellonense. España ha sido siempre un lugar en el que Nada Surf han sido respetados pero donde su suerte con la distribución de sus discos les ha dado la espalda. Por ello han decidido empezar de cero con una gira de presentación de Lucky en dos partes con tres conciertos en febrero y cuatro en abril que les va a dar, a tenor de lo visto esa noche en la sala Heineken, todo lo que se les ha negado hasta ahora por diferentes razones.
Tocaron más de la mitad de las canciones de Lucky junto a temazos del calibre de “Popular”
Lucky es un disco bastante completo, pero todavía es un disco que madurar en directo y del que elegir las canciones que funcionan, parece que Nada Surf lo saben y están intentando dar con aquellas que pueden acompañar mejor a su repertorio clásico, o al revés. Esa fue la lucha en su concierto, tratar de ordenar, de la mejor manera posible, todas las grandes canciones que el trío neoyorquino ha ido construyendo a lo largo de su carrera y ahí es donde puede estar la clave de su directo actual. Tocaron más de la mitad de las canciones de Lucky junto a temazos del calibre de “Popular” (parece que la cambiaron a última hora cuando pensaban tocar “Hyperspace”), “Inside of Love”, “Blonde On Blonde”, “Blizzard of `77”, “Happy Kid”, “Fruit Fly”, “Hi-Speed Soul”, “80 Wondows” o “Do It Again”. Un repertorio que inevitablemente dejó fuera muchas otras canciones que la gente esperaba, pero es que todo no se puede tener. Ofreciendo un largo concierto con sonido regular pero muy, muy efectivo.
Es muy interesante ver cómo se queda pequeña la sala Heineken, cómo Raúl (sí, el del Madrid) sigue el concierto con bastante interés, aunque cuando Daniel Lorca (bajista de la banda) grite un “¡¡Raúl, selección!!”, este ya no esté en la sala (supongo que evitando la cantidad de autógrafos que le iban a pedir), aunque el propio Daniel no sabía que el astro madridista estaba en la sala. Curioso ver como decenas de personas se suben al escenario con permiso del propio grupo a disfrutar mientras siguen tocando. Curioso ver como Daniel Lorca traduce al castellano frase por frase una de las canciones se su nuevo disco mientras Matthew Caws (el vocalista) va cantándola, poco después de que el propio Matthew grite al público un emblemático “¿Tenemos todos disco nuevo?”. En fin, curioso, pero absoluto éxito merecido.