"Little Heart Attacks" tiene en su haber bastantes de los ingredientes que en su momento de apogeo y explosión hicieron de la música pop el género de éxito que es hoy. The Sunday Drivers ponen sus ojos en Gran Bretaña y Estados Unidos, cogen sus guitarras, pianos y armónicas y crean un recorrido de 11 temas donde se demuestra la astucia del grupo convirtiendo sus maestros en nuevas melodías más allá del simple disfrute.
Ahora bien, en este recorrido en busca del estribillo perfecto, hay de todo. Canciones demasiado cercanas a sus orígenes se codean con otras totalmente nuevas que ya destacan por sí solas. Es así un viaje que, sin tropezar con el descenso, enseña dos caras de una misma realidad. Una realidad que encuentra su mejor presentación en la sencilla efectividad de "On My Mind", en los enraizados acordes de "Often" y en "I Should Go", donde lo que simplemente se recrea en la última canción del disco aquí hace de este tema uno de los mejores hallazgos del LP. El resto lo forman cortes para todos los gustos, más o menos conseguidos, que van del rock sureño a los coros de los 60, pasando por las viejas baladas y otros instantes que a más de uno le recordaran un tiempo y un lugar.
"Little Heart Attacks" llega en una época donde la música que presenta, hace décadas mayoritaria, se mueve dentro de los circuitos alternativos. Los tiempos cambian, pero hay cosas que siguen aquí presentes, más o menos escondidas, y The Sunday Drivers lo saben. Prueba de ello es el resultado de este nuevo disco, unido claramente al conjunto de bandas, con bastante éxito hoy en día, que buscan el lado más puro de la música con la que trabajan. En este caso particular se ha demostrado la alta capacidad de entretenimiento por parte del grupo, siendo una de las propuestas nacionales a tener en cuenta este año aunque, por otro lado, se eche a faltar todavía un toque bastante más personal. Será cuestión de ver cómo evoluciona la cosa.