FECHA DE PUBLICACIÓN: 2007-03-07
AUTOR: Julio Vallejo
Hay un tiempo para cada propósito. Así nos lo recordaban los Byrds en "Turn, Turn, Turn", aquella preciosa canción basada en la adaptación que Pete Seeger hiciera de uno de los versos más famosos del Eclesiastés. A Coque Yturriaga, el que fuera miembro de Migala, le ha llegado el tiempo de las luciérnagas.
Bajo el nombre de Num9, la mitad de Emak Bakia ha compuesto The Glow-worm´s Resistance, un álbum melancólico donde el insecto es casi un trasunto de la infancia perdida y de un mundo que se encamina a una globalización no siempre positiva. La siguiente entrevista con el músico madrileño trata de desvelar algo más de una colección de canciones fascinantes y siempre arriesgadas.
¿Cómo surge la posibilidad de hacer un disco en solitario?
Migala acaba el verano del 2005 y yo quiero seguir haciendo música, quiero seguir componiendo y quiero seguir tocando. Empecé a componer sin tener nada fijado hasta el invierno pasado, cuando empecé a ver que tenía un montón de canciones y que, aunque unas eran más folk y otras más raras y experimentales, sí había una serie de temas que eran de un pop electrónico un poco extraño. Decidí que me gustaba esa línea y escogí cuatro o cinco temas que enseñé a Acuarela. Les dije si querían sacar un disco y me dijeron que sí. Así que seguí trabajando todo el invierno pasado y, en primavera del 2006 ya decido que tengo las canciones y las grabo. La etapa final del disco culmina en agosto del año pasado.
Al escucharlo, el disco recuerda a los primeras canciones de Emak Bakia.
Quizá se parezca al Jane, que eran mitad canciones de Abel y mitad canciones mías. Nos acabábamos de conocer y el trabajo entonces era de "yo te ayudo con unas canciones y tú me ayudas en otras". No era un trabajo tan en conjunto como Un cuerpo extraño o Frecuencias de un rojo devastador. Entonces, quizá por eso, aunque no le veo mucha relación. Creo que este disco es mucho más electrónico en la utilización de bases y mucho más pop a la hora de las melodías, aunque es un concepto que tengo yo y que mucha gente no tiene.
Me daba igual lo que pensara la gente que había escuchado a Migala y Emak Bakia, o la prensa
De todas formas, las canciones siguen siendo tan evocadoras de ambientes como lo eran las de Migala o Emak Bakia.
Yo creo que hay grupos que hacen canciones muy pop con letras muy evocadoras, por ejemplo New Order o Pet Shop Boys. Es verdad que no está en la línea de un grupo pop de canciones inmediatas, pero es que yo no me veo, no ya con ganas, sino con capacidad para hacerlas. Me costaría mucho.
Aunque es muy diferente, tu disco me ha recordado al álbum en solitario de Thom Yorke. ¿Piensas que realmente hay cierta conexión entre lo que ha conseguido el líder de Radiohead y tu primer álbum en solitario?
Me parece curioso. A mí Radiohead no me gustan, pero Thom Yorke sí. Es curioso porque el disco lo hicimos prácticamente a la vez, pero me hace gracia que para mí a Radiohead le faltase algo para que me gustasen y que todas las canciones del disco de Thom Yorke que he oído me gusten mucho. Nadie me ha dicho que se pareciera, pero me parece una comparación de lo más agradable.
¿Quizá os una el hecho de que has hecho el disco que te ha apetecido sin tener en cuenta a nadie?
En eso estoy de acuerdo. Me daba igual todo. Yo estaba haciendo unas canciones en las que me daba igual lo que pensara la gente que había escuchado a Migala y Emak Bakia, o la prensa. Quería sentirme totalmente libre y creo que lo he conseguido. Creo que ha salido un disco en el que soy yo en total libertad.
Creo que estamos perdiendo mucho con una globalización que en algunos casos es la bomba, pero en otros no
¿Por qué esa mezcla entre lo acústico y lo electrónico?
Hasta ahora siempre me ha gustado tocar instrumentos acústicos, porque con los ordenadores puedes jugar, pero la mayoría de las canciones me salen tocando, ya sea una guitarra o un teclado. Sin eso no encuentro respaldo para hacer música.
¿Cuál es la razón por la que el disco va tomando un tono más oscuro mientras avanzan los temas del CD?
Quizá venga por la temática del disco, aunque he huido de un álbum conceptual, porque creo que cada canción tiene su propio universo y he querido crear personajes para cada tema. Quizá el final es la parte más oscura porque yo quería que hubiera una referencia a las luciérnagas y a la infancia. Quería hacer referencia a esa parte de la infancia en la que veías esas luciérnagas luciendo en la noche y que ahora casi ni ves. Es una especie de aproximación melancólica a un insecto. Al final hablo de la muerte de las luciérnagas. Tengo una visión muy pesimista respecto a dónde vamos. Al igual que soy muy fan de la electrónica y de los aparatos electrónicos, creo que hay muchas cosas que estamos perdiendo por el camino y que formaban parte de nuestra esencia. No soy ecologista ni nada por el estilo, pero soy amante de los animales y la naturaleza, y creo que estamos perdiendo mucho con una globalización que en algunos casos es la bomba, pero en otros no.
¿Cómo surge "Poema de la luciérnaga", una letra escrita por Alfredo Álvarez que es la única composición que no es enteramente tuya?
Todo surgió como una broma interna de muchos de los Migala y otros amigos al hablar, en momentos absurdos, sobre las luciérnagas. Este amigo, que ha escrito letras para Migala, decidió un día, antes de que empezase a escribir el disco, mandarme un poema sobre la luciérnaga. A mí el poema me gustó mucho y decidí que si algún día hacía algo lo tendría que meter. De hecho, en muchas canciones hablo de las luciérnagas por ese poema. Es casi el regalo envenenado de un amigo.
¿Qué te parecen El Hijo y Fantasy Bar, los nuevos proyectos de los componentes de Migala?
Estoy encantado con las dos cosas. El Hijo me parece un riesgo gigantesco y siempre que haya riesgo estaré a favor. Fantasy Bar me gusta mucho y son los que quizá más se parecen a Migala.