Se dice que el segundo disco de ciertas bandas (sobre todo las que actualmente estuvieron cerca del hype del revival), suele ser inferior al anterior, porque ya se les pillan los guiños, uno se ha acostumbrado a las muecas y se les pillan todos los trucos, para mantenerse al nivel de expectación generado. Por fortuna este no es el caso de Ovni. También porque nunca estuvieron cerca del hype.
Una brillante producción a cargo de Fino Oyonarte y unas canciones que superan las cosechadas hasta el momento, sitúan "Aterrizaje!" en el momento más dulce para la banda, después de momentos muy difíciles en su entorno, como la desaparición de su primer productor y miembro activo en 2005, Carles Cagigal, a quién dedican el disco. Ya más que un hijo adoptado por las calles de la Barcelona más trasnochadora, son uno de los grupos baluarte de la Ciudad Condal más underground.
Después de "Rompiendo Todo" y "1984", Ovni aterrizan sobre nuestras cabezas con dos de sus componentes, Mati Segovia (Batería) y Pere "Cohete" (Bajo), para traernos sus mejores intenciones y una retahíla de quejas en primera persona con remite concreto.
Para los que no estén familiarizados con Ovni tenemos que situarnos en los orígenes. ¿Ovni es un proyecto que ya nace en Argentina y madura en Barcelona? y siendo así, ¿cómo moldea Barcelona ese proyecto primerizo?
Mati: Sí, en Argentina podemos decir que nace el proyecto, volvíamos de una gira por el año 97 con otra banda. Maxi y yo queríamos buscar otro sonido, trabajar de una manera más cruda y visceral; nos encerramos un verano en el altillo de casa improvisando y sacando canciones en guitarra y batería. Fue una época muy bonita, era como jugar como cuando éramos pequeños en el garaje de casa... Así nace Ovni. Tocando por Buenos Aires en un circuito de salas pequeñas y algunos festivales. Luego nuestras inquietudes cambiaron y quisimos emprender la aventura de viajar a España. Barcelona nos cambió mucho y también nos hizo crecer. Al poco tiempo de tener una formación estable en Barcelona, por una coincidencia, no tan coincidencia, conocimos a Pere y creo que ese fue el punto de inflexión para el sonido que veníamos buscando. Una banda cruda, guitarrera, macarra y al mismo tiempo melódica, melancólica y dulce.
Hemos seguido vuestra carrera desde vuestros principios maqueteros en nuestro país. ¿Qué queda de los Ovni que fueron finalistas en concursos de maquetas como el Lagarto Rock de Jaén?
Mati: Quedan los buenos momentos, las giras, la gente que conoces y todas esas experiencias que se van acumulando y se transforman a veces en inspiración de los nuevos temas, experiencias que te hacen crecer y madurar... En esencia, seguimos siendo los mismos de siempre, con la misma ilusión del principio pero también algo más curtidos. Creo que la respuesta de la gente de aquí fue importante también para nosotros, sentir de algún modo el reconocimiento del trabajo y una buena acogida, hizo que aún nos esforzáramos más para llevar esto adelante.
Me parece que mucha gente se siente vacía y un poco sola, creo que la gente tapa agujeros metiéndose lo que pille
"Aterrizaje!" es vuestro segundo disco tras "1984" y el Ep "Rompiendo Todo". En nuestra opinión supera a todo lo anterior en muchas cosas. ¿Cómo veis este disco con respecto a todo lo que habíais hecho hasta ahora?
Pere: Muchas gracias. Siempre es de esperar que un grupo mejore de un disco al siguiente y estoy de acuerdo, creo que se nota la mejora en todos los sentidos. Nos parece, por ejemplo, que es el primero que tiene una unidad y un hilo conductor claro, tanto en las composiciones como en la ejecución. Y no tengo duda de que el próximo será mejor aún... Ovni es un corredor de fondo.
Mati: Sí, creo que en este disco tocamos los cuatro para la canción y no para nosotros. Dar una forma y un sonido entre varios, es complicado, se tiene que trabajar mucho y estar conectados, confiar en el productor y estar conviviendo fuera de casa. Esa fue la fórmula que seguimos y nos dio un buen resultado. Estamos muy contentos del disco que tenemos, y hay mucha ilusión de tocarlo en directo.
En relación a vuestro anterior álbum, hay un gran avance con respecto a sonido. ¿Qué responsabilidad tiene Fino Oyonarte en ese avance?
Pere: Entre mucha y toda, a Fino le contamos más o menos qué queríamos hacer, pero sin su experiencia y su enfoque, es casi seguro que no habríamos podido hacerlo. Trabajó con nosotros uno a uno por separado y nos sacó lo mejor que podíamos dar, pero está claro que nunca perdía la imagen de la banda en conjunto. Fue una experiencia increíble y, por nuestra parte, esperamos repetir.
Mati: Fino además fue un poco un psicólogo de músicos, a veces somos un poco desequilibrados y un disco da mucha tensión, lo que grabas quedará allí por siempre, estarás dejando una huella en la música, y eso me parece increíble y traumático al mismo tiempo, siempre piensas que puedes hacerlo ¡mejor!, pero ahí estaba él para sacar lo mejor de ti en ese momento. La verdad que ¡sí!, se lo curró mucho.
Las letras de este disco son un análisis de la problemática que tienen las relaciones sociales dirigidas siempre a alguien. ¿Son como cartas o mensajes en botellas? o ¿son la necesidad de exteriorizar lo que os gustaría decirle a alguien y las canciones son la única forma de hacerlo?
Pere: (Risas). ¡Tú has hablado con Max!. Yo no lo habría dicho mejor. Maxi no lo ha pasado nada bien este último año, y de hecho me quito el sombrero por el estado emocional en que grabó el disco, así que, sí, pongamos que todo es verídico y dirigido a alguien que espero que no se vuelva a cruzar en nuestro camino.
Mati: Cuando no sepas cómo hablar con una mujer, escríbele una carta y si una carta no funciona, escríbele una canción.
Cuando no sepas cómo hablar con una mujer, escríbele una carta y si una carta no funciona, escríbele una canción
Este disco me parece un disco nocturno y de fin de semana (drogas, sexo, fiestas). En ese sentido, ¿es una necesidad de reflejar el mundo de la noche barcelonesa?, ¿Cuál es esa visión que tenéis de lo que pasa a vuestro alrededor?, parece que no estáis muy contentos con lo que veis.
Pere: Más que necesidad es que las letras de Ovni suelen ser en primera persona, así que hablan de lo que vemos y vivimos. Y sí, en parte hay un acercamiento a esa temática, no desde la parte frívola y boba, sino desde la otra, desde la fea. Puede reflejar la noche barcelonesa, o la de cualquier otra gran ciudad. Contentos... pues no, pero no somos nadie para moralizar ni tenemos intención de hacerlo. Las drogas tienen su punto, pero mirando atrás, está claro que nos han creado más problemas que otra cosa. No vamos a dejar de usarlas porque no somos monjas, pero desde luego no es nuestra intención glorificarlas. Las llevamos más bien como una cruz que tiene cierto encanto (risas).
Mati: Me parece que mucha gente se siente vacía y un poco sola, creo que la gente tapa agujeros metiéndose lo que pille, saliendo de fiesta todas las noches, viviendo relaciones banales y sin profundizar, creo que nosotros también nos sentimos así en diferentes momentos, y algunas canciones hablan de ello. Esta ciudad tiene mucha vida nocturna y si te enganchas al tren, probablemente no hagas mucho con tu vida. A mí me encanta salir y cerrar nuestro bar, pero casi siempre, las drogas las usé como una experimentación, como una manera de vivir nuevas experiencias y no tanto para salir de fiesta.
Hay mucha mezcla de estilos en este disco: post-punk, glam, punk, pop. Eso es porque suponemos que os gustan muchas cosas diferentes. Pero me gustaría que os demarcarais por una época musical y las razones para que os interese lo que se hizo musicalmente en esa época.
Mati: Nuestra inspiración más directa está bastante anclada en los ochenta, pero creo que la época que más nos marcó fueron los 60. En este disco descubrimos muchas bandas de garage, surf, punk y la cabeza se nos abrió en mil pedazos. Fueron dos años de escuchar mucha música, conocer gente que te influencia, gente que te pasa discos, ir a conciertos y flipar con bandas de los 60 que actualmente nos parecen modernas. Es difícil quedarse en una época determinada, aunque sí, ¡siempre volvemos a los 60!.
En el disco también está esa rítmica y oscuridad en canciones como "Escribir con sangre" que suena muy ochentas con atmósferas opresivas y agresivas. ¿Qué os interesa de los 80?, ¿algo de lo que pasó en España en aquella época?
Mati: Es una canción que muestra las dos caras de este disco; una parte rockera, rabiosa y otra bailable y atmosférica. Los 80 claro que están ahí, pero me suena a nosotros. No te podría definir qué me interesa de los 80, y realmente no conozco muchas bandas de aquí de esta época.
Habéis defendido siempre ser un grupo que va a su bola, aunque siempre se ha hablado de The Strokes para orientar vuestra música hacia el público y se os ha tratado de encasillar en la etiqueta del revival del rock & roll. ¿No estáis ya cansados de eso?, ¿qué os gustaría que la prensa trasladara al público sobre vuestra música?
Mati: Los Strokes nos gustan, y si nos comparan, ¡bien!. Pero creo que no tenemos mucho que ver. Su sonido es mucho mas guardado y contenido, nosotros somos una banda más cruda, más guitarrera, mas punk de actitud, somos tres pibes de argentina y un catalán que la lían constantemente, que cantamos en español con acento argentino, que en los shows la montan y somos muy vehementes... no veo demasiado parecido. ¿Las guitarras? Sí, ya estaban hace 30 años atrás. Hay muchas influencias más grandes que los Strokes para nosotros.
¿Os desmarcáis de todo lo que está sucedien