Han cambiado de sello y tras tres referencias en Astro alunizan en Acuarela con Heavengazers, un álbum que, pese a ocupar un punto del mapa que comparte coordenadas con Arty Party (2004), se desmarca de su predecesor con un sonido más sucio y distorsionado y un generoso puñado de letras.
El universo de los murcianos Schwarz sigue estando perfectamente localizable entre Moogs, sintetizadores, vocoders y el trío guitarras-bajo-batería que integran Alfonso Alfonso, Juanma Martínez y César Verdú. Heavengazers amplía el ya dilatado recorrido de una propuesta inédita y tripersonal de la que Alfonso Alfonso vuelve a dar cuenta para Supernovapop.
Brevemente y para quitárnoslo de encima. ¿Qué hay detrás de vuestro paso de Astro a Acuarela?
Pues algo tan natural para un grupo como un cambio de discográfica, que en nuestro caso ya había ocurrido en el pasado. Estar mucho tiempo en un mismo sitio conlleva un desgaste.
Sois muy amigos de los juegos de palabras en los títulos, no hay más que ver el listado de temas de Arty Party, vuestro anterior trabajo. ¿El componente lúdico va en Schwarz más allá de esos guiños de lenguaje?
Por supuesto. Los títulos son una forma de hacerlo explícito, pero esa "ligereza" está también presente en las letras, las melodías o los desarrollos instrumentales. Y también hay seriedad y melancolía, como en la vida misma. No estamos todo el tiempo riéndonos, es malo para el cutis.
Una pregunta para aquellos interesados en saber con qué herramientas se crea vuestra música. ¿Cuál es el equipamiento concreto de Schwarz en la actualidad?
Ahora mismo estamos trabajando bastante con lo que podría denominarse "tecnología retro", aparatos que en su momento fueron innovadores y que hoy día han sido sustituidos por otros que hacen muchas más cosas pero mucho peor. Moogs, sintetizadores de guitarra primitivos, percusiones electrónicas antediluvianas, ese tipo de cosas. Además de los típicos guitarra-bajo-batería, claro.
Una vez que uno hace los discos ya no le pertenecen, y ni siquiera tiene más razón que los demás a la hora de valorarlos
El artwork de Heavengazers está lleno de referencias a los instrumentos? ¿Sois de aquellos que los coleccionan de manera casi fetichista?
No. Somos músicos, no coleccionistas. No tenemos nada que no usemos.
En Heavengazers parece haber un mayor peso de las letras -Arty Party era mucho más instrumental-, aunque en algunos temas las partes con texto y los bloques instrumentales están claramente diferenciados, como dos bloques casi independientes.
Supongo que Arty Party era más instrumental porque tenía más desarrollos, y este disco es algo más concreto, con canciones más cortas; aunque Arty Party también era un disco de canciones, siempre hemos trabajado en ese formato. En cuanto a lo que dices de los dos bloques, no sé a qué te refieres. Para mí una canción es una unidad, independientemente de los cambios de melodía, compás o ambiente que pueda tener.
Hace un tiempo estuvisteis girando por Alemania con Arty Party. Además, habéis grabado allí Heavengazers. ¿Qué nos podéis contar de esa doble experiencia?
Pues que una cosa llevó a la otra, y que en ambos casos lo pasamos de puta madre. La gira por Alemania y Suiza no fue la primera que hacíamos por Europa, pero sí la mejor a nivel de salas, público y condiciones en general, porque íbamos teloneando a un grupo de allí. A Guido Lucas, que era el bajista de ese grupo (Scumbucket), le encantaba Schwarz, así que nos propuso grabar en su estudio cerca de Colonia y nos pareció el movimiento correcto. Si todo el mundo dice que sonamos tan krautrock, ¿por qué no hacer el disco a orillas del Rhin?
En los créditos mencionáis que "Schwarz siguen siendo Alfonso Alfonso, Juanma Martínez y César Verdú". ¿Ha cambiado algo en la distribución del trabajo dentro del grupo?
No.
Si todo el mundo dice que sonamos tan krautrock, ¿por qué no hacer el disco a orillas del Rhin?
¿Cómo es la relación o interacción de los miembros del grupo con la música actual? ¿Son muy distintos los Schwarz músicos y los Schwarz melómanos?
Bueno, Schwarz es un grupo formado por tres individuos con intereses y grados de melomanía distintos, así que no quiero ni debo responder a esa pregunta de forma corporativa.
Los dos últimos temas del álbum son algo diferentes al resto (voces completamente vocoderizadas, aparente preeminencia de lo sintético...). ¿Qué nos podéis contar de "Esotérica" y "Open Spaces"?
No estoy de acuerdo. Excepto por el detalle del vocoder (que también aparece en "Fuzz Tanzz", por cierto), creo que ambas canciones siguen una línea coherente con el resto del disco. Ni siquiera tienen una instrumentación más sintética, porque en "Esoterica" hay bastantes guitarras y en "Open Spaces" la base es guitarra-bajo-batería. En todo caso, si te parecen diferentes, será porque son dos canciones bastante melancólicas, y al ir seguidas crean ese efecto de unidad aparte.
Heavengazers da la sensación de un álbum más heterogéneo que Arty Party. ¿Era Arty Party más ordenado, algo más matemático, más unitario? En ocasiones comentasteis que vuestro anterior disco podrían haber sido dos pistas de media hora en vez de diez temas distintos.
Una vez más no estoy de acuerdo. A mí Arty Party me parece mucho más caótico y abierto, lo que no quiere decir que mi impresión sea la correcta. Una vez que uno hace los discos ya no le pertenecen, y ni siquiera tiene más razón que los demás a la hora de valorarlos.
Has compuesto tú mismo todas las canciones de Heavengazers, pero ¿cómo llegan los temas a adquirir su forma final?
Habitualmente yo hago una primera maqueta en casa con mayor o menor detalle según la canción y después la trabajamos en el ensayo. Una vez que todos los arreglos han sido fijados, solemos hacer una segunda maqueta todos juntos que usualmente no difiere mucho de lo que después será el disco, excepto por el sonido.