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Antony And The Johnsons, Sr. Chinarro, Low, Tanned Tin, Kings Of Leon, Howlin Rain, Supernovapop, ...

Remate, X-Wife, Christina Rosenvinge, Stereolab, Mercury Rev, The BellRays, Universal Circus, Cuchillo, ...

Silver Jews, Colin Meloy, Experience, Mudhoney, Bon Iver, The Futureheads, Paul Weller, Mudcrutch,

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Fernando Alfaro y Los Alienistas
El verbo y la carne

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2007-06-04

AUTOR: César Luquero

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Foto: Fernando Alfaro y Los Alienistas

La cabra tira al monte y Fernando Alfaro ha tardado poco en volver a las andadas. Año y medio después de la disolución de Chucho, con el recuerdo de la gira de reunión de Surfin´ Bichos aún caliente, nuestro Hombre de La Mancha enluce su nueva armadura digital poco antes de iniciar un camino tan incierto como necesario.

"Carnevisión" es el nuevo trabajo de Fernando Alfaro. También es el primero que publica junto a Los Alienistas, el grupo formado por su mujer Isabel León, viejos compañeros de fatigas como José Manuel Mora y Emilio Abengoza, más dos nuevos camaradas: Rosi Herreros y Carlos Flan. Incluye doce canciones que remiten al dispendio instrumental del ambicioso "Los Diarios de Petróleo", publicado por Chucho en 2001, y conecta con toda la imaginería que su autor viene desarrollando desde finales de los ochenta, cuando Surfin´ Bichos eran desconocidos, sí, aunque capaces de generar un culto poco habitual por estos pagos.

Inscrito en el depósito legal por su propio autor, "Carnevisión" no sólo inaugura el catálogo de Los Enanos Gigantes, el sello que Alfaro ha montado junto a su representante, sino que lleva semanas a disposición de todo aquel que se moleste en hacer clic en el myspace del grupo albaceteño. Horas antes de su presentación acústica en el festival Primavera Sound, Fernando Alfaro nos atiende desde una habitación con vistas al parque del Fórum, aportando detalles sobre la gestación de su nuevo vástago.

¿En estos conciertos acústicos que vas a hacer antes de que entre el verano, vas a ir completamente solo?
Depende, no lo sé muy bien aún, y eso que empiezan la semana que viene. El de hoy en realidad es un pequeño concierto de presentación, así que sí he venido solo, pero para los siguientes a lo mejor me acompaña algún alienista con alguna guitarra o con el teclado, todavía no sé muy bien. Cara al futuro sí quiero plantearlo así, que se vengan un par de alienistas porque los conciertos acústicos tienen el punto de la desnudez, aunque también apetece variar un poco. En los últimos tiempos de Chucho hice quince conciertos sólo con la acústica, a pelo, y algunos fueron largos, con repertorio de todas las épocas porque hay canciones para variar; es lo bueno que tiene el llevar tantos años en el ajo.

Claro, tienes de dónde tirar...
Sí. Me he llegado a plantear incluso armar repertorios específicos, con canciones mías y alguna versión, para hacer conciertos de punk-rock, o de bosanova, otro de psicoblues...hacer repertorios temáticos, digamos. Es una idea que no he madurado todavía pero que me parece interesante.

Algo parecido a cuando hicisteis la gira "Triple Zero" con Chucho.
Sí, aunque aquello eran distintas versiones del grupo; la punk, con canciones elegidas para ese formato sólo con guitarras, luego el concierto acústico y el concierto normal con repertorio habitual... pero esto que te digo sería más radical. Es una idea que está sobrevolando, todavía no la he agarrado bien ni sé si la llevaré a cabo, pero vamos, cuando ya tienes tanto repertorio te puedes permitir este tipo de historias. Es una ventaja.

Después de tantos años es la primera vez que aparece tu nombre como principal protagonista. ¿Por qué ahora?
Bueno, me apetecía quitar la máscara, salir con mi nombre. Pretendo hacerlo más versátil, tocar yo solo, tocar con un par de ellos o con la banda al completo... es una forma de funcionar que te da más autonomía, aunque en realidad el día a día del grupo y mi relación con él es la misma que tenía en Surfin´ Bichos y Chucho. En ese sentido no hay diferencias aunque esto vaya a mi nombre. Es un grupo a efectos prácticos y creativos, la gente está tan involucrada como lo estaba en mis anteriores grupos, y yo con ellos. Yo además necesito el apoyo de mis amigos para funcionar y por suerte lo tengo, he dado con la gente ideal tanto en aquellas épocas como ahora.

Ahora mismo en cuanto sale un disco lo tienes de inmediato en el Soulseek, así que para que lo pongan otros ya lo ponemos nosotros

¿Cuándo empezaron a existir estas canciones?
Después de "Koniec". Están todas compuestas entre 2005 y 2006, tienen una especie de unidad temática porque responden a un periodo muy concreto de mi vida.

A mí me han llevado de inmediato a la época de "Los diarios de petróleo".
Sí, quizá en las formas, aunque los arreglos de cuerda y metal son más concretos y directos. Es menos profuso que "Los diarios de petróleo", más pop, pero es cierto que recuerda a él. Hay que tener en cuenta que está grabado con Kaki Arkarazo en el mismo estudio que aquel disco, y el arreglista es el mismo con el que trabajé entonces. Pero también me han comentado que en cuanto a letras recuerda más a la etapa de Surfin´ Bichos. Yo lo achaco a que quizá sean menos cerebrales, cualquier cosa que se me ocurría iba, como en las letras de Surfin´ Bichos. También puede que haya influido el hecho de que coincidió su composición con la gira de reunión de los Surfin´, estaba rescatando esas canciones y quizá me afectó a la hora de escribir lo nuevo. Aunque también hay muchas diferencias con aquello.

La canción "Queda expulsado de la especie humana" me ha recordado a "La mente del monstruo" del álbum "Koniec". ¿Cómo lo ves?
Sí. También tiene una intención parecida a "Piedras de Palestina", que incluimos en el vinilo de "Koniec" junto a una versión de Family. Ambas habían salido en recopilatorios de la revista Rock de Lux. Con "Piedras de Palestina" empecé ese nuevo camino de hacer canciones a partir de los sentimientos que me provocan determinadas situaciones políticas o sociales.

¿Los Alienistas se han ido sumando poco a poco o el trabajo ha sido en bloque, con el grupo formado?
Las canciones están compuestas con guitarra acústica, como siempre. Salvo en la época de "Los diarios de petróleo", en que utilicé un secuenciador para hacer las maquetas, siempre he trabajado igual: voz y guitarra acústica, con los arreglos sonando en la cabeza. Tenía todo el mogollón de canciones, había cerrado la fecha de grabación el 1 de julio de 2006 y se me echó el tiempo encima. Empezamos a ensayar las canciones sólo dos meses antes de entrar a grabar, y de hecho no teníamos ni batería. Pensaba contar con Javi de Chucho, pero se fue a vivir fuera de Albacete, lo cual dificulta mucho las cosas. Al final conseguimos a Rosi, la chica que toca la batería ahora, pero había tan poco tiempo para que se aprendiera las canciones que hablé con Javi para que grabara una parte de las canciones. Así que la mitad las grabó Javi y la otra mitad Rosi. Ahora ya toca ella sola. Ensayamos muy intensamente pero llegamos al estudio con cinco canciones que no habíamos tocado ni una vez. Eso ya lo había hecho en otros discos, por eso confiaba mucho en Javi, porque es un hacha; le puedes tocar una canción con la acústica y a los diez minutos la puedes estar grabando con él. Con Juan Carlos, el bajista de Chucho, era lo mismo. Y con esta gente ha sido igual, han quedado muy bien.

¿Kaki Arkarazo, productor, y Carlos José Martínez, el arreglista, han metido mucha mano o se han ceñido a tu idea de cada canción?
Kaki graba lo que hay; por supuesto que hace sugerencias, pero se encarga más de la grabación y la mezcla. La producción en el sentido menos técnico es cosa mía y he trabajado con Carlos José dando una serie de directrices en cuanto a los arreglos, aunque en muchos casos los ha escrito él. Había algunos que tenía claros, pero otros no y le he dejado con plena confianza.

Hace un tiempo hablaba con José Ignacio Lapido, alguien que lleva muchos años en la música, componiendo de forma continua, y reconocía que cada vez le costaba más escribir las letras de sus canciones, porque tiene la sensación de que cada vez le queda menos espacio, que hay muchas cosas que ya ha contado. ¿Has tenido alguna sensación parecida?
No mucho, la verdad. Cuando hago una canción normalmente es porque quiero decir algo con ella; no sólo está la música, también hay una idea a trasladar, sea una historia o una emoción concreta. El día que no tenga nada que contar supongo que lo dejaré, pero tampoco me preocupa insistir en un tema determinado. En toda mi carrera hay muchos ejemplos de referencias a otras canciones propias a través de frases o personajes que establecen una especie de pasadizo entre dos canciones, ampliando su significado. Una misma historia te puede dar para varias canciones. También es verdad que uno cambia, aunque no las obsesiones, que siempre las llevas dentro. Pero a medida que pasa el tiempo vas encontrando otras historias y otras motivaciones.

Empezar de cero de vez en cuando viene bien porque te obliga a replantear todo, evita que haya inercias.

¿Por qué has decidido autoeditar el disco e incluso ponerlo a disposición del público de forma gratuita a través de tu Myspace?
La forma en que conocemos la música, en que accedemos a ella, ha cambiado mucho. Algunos seguimos teniendo el impulso de comprar tal o cual disco, eso sí. Yo cada vez selecciono más, como cuando era muy joven, que compraba muy pocos discos pero me los empapaba. Esos discos son los que forman parte de mí, los que me marcaron, los que merecen la pena de verdad. Ha habido tanta oferta en los últimos años, hemos pretendido escuchar tanto que no hemos llegado a profundizar en nada. Creo que Internet da la posibilidad de filtrar qué es lo que te gusta realmente. En realidad no hemos hecho más que anticiparnos un poco a los acontecimientos; ahora mismo en cuanto sale un disco lo tienes de inmediato en el Soulseek, así que para que lo pongan otros ya lo ponemos nosotros. Cuando haces un disco lo que quieres es que la gente lo escuche, cuanto más, mejor. Es cierto que hay un cambio de estrategia en cuanto a la forma tradicional de trabajo, pero lo de montar un sello responde a que así no tenemos que andar convenciendo a nadie de ninguna compañía.

Que tampoco están muy por la labor de dejarse convencer...
Pues sí, eso es cierto. Piensas en tener que estar ahí encima y dices, "mira, mejor que lo montemos nosotros". El sello lo hemos montado Mariano Tejera, que es mi manager, y yo. Además tenemos un equipo de gente que colabora con nosotros, como Nuria Berlanga o Cristina Plaza, que se encarga de toda la cuestión de Internet, aparte de la gente que nos hace la web. Hemos tenido mucha suerte con la gente que estamos trabajando y creo que va a funcionar muy bien.

¿Cristina Plaza, la cantante de Clovis?
Sí, ella nos echa un cable con Internet. Yo uso Internet, pero de forma completamente anárquica. No valgo para utilizarlo con una responsabilidad diaria. No lo digo con orgullo, pero el Myspace no lo estoy llevando yo todavía, me está ayudando un amigo. En cuanto pueda tendré que llevarla yo, porque se supone que es tu espacio.

¿En este tiempo de trabajo ya habéis podido captar ventajas y desventajas de este nuevo método?
Ventajas veo muchas, porque todo es más inmediato y estás en el centro de las decisiones, sin depender de nadie. Por ahora sólo veo ventajas, aunque ya veremos luego.

La última vez que hablamos fue en 2001 cuando salieron "Los diarios de petróleo". En aquel momento trabajabas en tu gasolinera y buena parte de ese disco se gestó allí, en tu puesto de trabajo. ¿Sigues currando allí?
No, traspasamos el negocio hace dos años. Lamentablemente no puedo volver; digo lamentablemente porque, aunque dejaba el curro por temporadas, siempre terminaba volviendo a esa esfera de aislamiento buscado. La soledad sólo mola cuando la buscas, si es obligatoria no mola tanto. Allí estaba solo, no tenía compañeros, ni jefe, ni nada, así que tenía mucho tiempo y espacio para mí. Ahora trabajo más en casa, y es más difícil porque todo es más complicado, más caótico, porque tengo dos hijas. Son distintas situaciones y cambias la forma de trabajar, pero al final viene a ser lo mismo: un tío con una acústica haciendo canciones.

¿Trabajas cada día en las canciones o eres más bien intermitente?
Bastante intermitente. Sólo toco cuando me apetece realmente. Hay épocas en las que toco continuamente y otras en que lo dejo. Tengo esa máxima no escrita de tocar y hacer una canción solamente cuando me lo pide el cuerpo.

¿Ahora que ya ha pasado suficiente tiempo como para poder verlo con perspectiva, qué crees que te ha dado la gira de reunión de Surfin´ Bichos y la reedición de su discografía?
Cuando empecé a recuperar las canciones de Surfin´ Bichos tenía la sensación de que seguían vivas para el público. El impulso que sentía en ese momento era tocarlas con la banda que las grabó, y ese fue el germen. A mis compañeros de Surfin´ Bichos también les apetecía, pero el impulso definitivo vino del Primavera Sound, que se interesó mucho en que lo hiciéramos. Era el momento idóneo porque acabábamos de terminar Chucho y Mercromina, pero teníamos un poco de miedo por si resultaba forzado, aunque la motivación era buena y honesta: saldar una cuenta pendiente dando a conocer el directo del grupo a toda una generación que nos había descubierto después. También el volver a revivir aquellas sensaciones con nuestros antiguos fans. Y además estaba la cuenta pendiente de que el grupo se disolvió antes de hacer una gira de presentación del último disco, que estaba muy orientado al directo. "El amigo de las tormentas" no tuvo esa oportunidad. Que eso fuera suficiente como para revivir al grupo estaba por ver, pero cuando empezamos a ensayarlas otra vez nos dimos cuenta que las canciones tiraban de nosotros, que era un grupo vivo. Esa sensación fue mayor cuando empezamos a hacer los conciertos: parecía que acabábamos de publicar un disco y que estábamos presentándolo. Eso es lo que da sentido a hacer algo así. También nos sirvió para darnos ánimo de cara a las nuevas aventuras, tanto a Mora e Isabel, que están conmigo en Los Alienistas, como a Carlos y Joaquín que han seguido con Travolta. Nos vino muy bien, fue un empujón, porque nuestra vida es hacer canciones y tocarlas en directo.

Tras la separación de Chucho, imagino que rondaría la sensación de incertidumbre, de "otra vez, vuelta a empezar".
Sí, pero eso hace que te exijas más, que no te acomodes. Empezar de cero de vez en cuando viene bien porque te obliga a replantear todo, evita que haya inercias y que nada sea porque sí. Creo que ya sabíamos que íbamos a seguir con lo nuestro, tarde o temprano... más bien temprano, porque es para lo que valgo. La única incertidumbre era que saliera mejor o peor, al tener que partir de cero y renunciar a una parte de lo que has conseguido tras años de trabajo, pero creo que es mucho más sano.

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