Ronroneando es el título del nuevo álbum de Sr. Chinarro, su más reciente colección de canciones, que liman y depuran el estilo iniciado en El Fuego Amigo (2005) y consolidado en El Mundo Según (2006). Asentado en el sello Mushroom Pillow y apoyado por una banda fija, que le acompaña desde hace ya 3 años, Antonio Luque afila su ironía y concentra en once cortes su mordaz sentido de la realidad, llena de elementos cotidianos que ofrece bajo un nuevo prisma.
Comenta Antonio Luque en esta entrevista que muchas veces el primer disco de una banda es el mejor porque condensa el amplio espacio de tiempo que pasa hasta que consigue publicar sus canciones. Por eso es un placer seguir a un artista que con casi quince años de experiencia discográfica se encuentra ahora en su mejor momento. Para los que pensamos que con El Fuego Amigo empezó la cima creativa de Sr. Chinarro, este Ronroneando supone una buena noticia, el encuentro con un Antonio Luque más confiado, natural y cómodo que nunca, en comunicación directa con sus músicos.
Lo mejor será dejar que cada uno escuche el disco y se deje atrapar por el que seguramente es el Lp más equilibrado de su carrera hasta ahora, prácticamente exprimido para dejar fuera los elementos superfluos. Tan medido y cuidado que sólo se le puede poner un pero: deja con ganas de más.
Detrás de unas canciones tan particulares se adivina una personalidad especial. Poco después de su regreso de tierras mexicanas y antes del concierto de La Bien Querida en Madrid, Antonio Luque aclaró algunos detalles de su escritura, comentó su momento actual e incluso habló de su ciudad natal, Sevilla, entre otras muchas cosas.
Recientemente has estado de gira en México ¿Cómo ha sido la experiencia?
Muy bien, porque no hay ningún disco de Chinarro editado allí, y había gente que tenía discos, yo qué sé, incluso de La Tapia De Perejil o de La Casa Encima, que yo creo que ya no los tengo ni yo, o la Rockdelux en la que salía en portada, que me traían para que les firmara. En D.F. se llenó el sitio; no es que fuera muy grande, para unas 500 personas, pero había gente que se quedó fuera. En Monterrey y Guadalajara, que son sitios de provincias, había ciento y pico, pero hay veces que en Valladolid tengo la misma gente después de tanto tiempo sonando en Radio 3. Eso me ha hecho pensar que quizá en México se podría haber hecho algo más, pero no hay prisa. Está claro que algo podemos hacer con Sr. Chinarro allí también. De turista me lo he pasado muy bien, ya que el chico que organizaba todo se ofreció gentilmente de guía, y no es igual viajar a un país de turista puro y duro que estar guiado, bien tratado y cuidado. En ese plan sí que me gusta viajar.
¿Cómo sientes que recibe el público mexicano tus canciones?
Sienten un gran entusiasmo por la música hecha en español en general. Para ellos es un valor añadido, mientras que aquí muchas veces parece que es al revés. También notan que eres un extranjero allí. Aquí pasa igual, que cuando viene un extranjero, aunque no tenga ningún disco publicado, vas a verlo, en plan “algo tendrá cuando lo han traído”. Eran gente muy cariñosa, muy apasionada. Me lo he pasado muy bien.
Hay una clara continuidad entre tu último álbum, Ronroneando, y los dos anteriores, El Mundo Según y El Fuego amigo. ¿Sientes que has encontrado el estilo o la clave que mejor representa lo que quieres decir en la música?
Por un lado se nota que la banda lleva junta tres años, aunque El fuego amigo no estuviera grabado con la formación actual, y por otro se percibe que me deje de dedicar a otras cosas para centrarme en exclusiva a la música, lo que se aprecia en que las canciones están más trabajadas. En los dos últimos se ha notado muchísimo la producción
A mí lo que me maravilla es que haya gente que sin saber escribir haga letras de canciones
Pero ¿Te sientes más cómodo con la música actual, sientes que expresa mejor lo que tienes en la cabeza?
Claro, creo que ahora lo estamos haciendo mejor. También hay un cambio en las letras, El fuego amigo fue el primero en el que me esforcé por que se comprendiera un poco mejor todo, y sigo esforzándome en ese sentido. He ido superando el problema de la timidez, quizá, al escribir. Pasas esa fase adolescente… aunque fuera a los veintitantos años, pero bueno, yo soy de madurez tardía; ya he pasado esa fase en la que intentas camuflar lo que quieres decir porque te da corte. Estoy un poco más contento con eso.
Este disco da una mayor sensación de naturalidad que en otras ocasiones, como si te hubiese sido más sencillo componer las nuevas canciones y ejecutarlas ¿Ha sido así?
Las canciones del disco nuevo se compusieron en un periodo de tiempo muy corto, porque tal como se terminó el anterior empecé a componer y empezamos a probar canciones. Al final, las que se han quedado son casi de los últimos tres meses, lo que significa que ocurrió algo en esos tres meses que hizo que estuviera más inspirado, que tuviera más ganas de trabajar, y esas canciones las cogieron ellos con más ganas y salieron fácilmente, eso es cierto. En cinco ensayos teníamos el disco preparado, y en una semana estaban todas las bases grabadas. Esto no se debe a falta de tiempo en el estudio, ya que podríamos habernos quedado más tiempo allí si hubiéramos querido. Se está muy bien en Tarifa, desde luego, y ya van dando ganas de volver. A ver si la próxima vez grabamos allí el disco pero en verano o en primavera.
El título, Ronroneando, ¿hace referencia al buen momento actual o se puede interpretar de otro modo?
Me fui a vivir yo solo a un sitio donde hay mogollón de gatos, y me sentía como uno más. Luego está claro que el título hace una gracia con el tema del ron. En cualquier caso, es un sonido misterioso que emiten los gatos, que todavía no se sabe cómo lo producen y está asociado a momentos de confort. Parece que los gatos no están preparados para momentos de confort, ya que son muy ariscos y demás, y sin embargo luego saben dónde situarse. El título del disco es algo que siempre sale en el último momento, y de hecho se me ocurrió allí mientras grabábamos.
Es un título atípico para un disco de Sr. Chinarro.
Sólo una palabra, y un gerundio, además. A mí me gusta. Solo es el título del disco. Entiendo que es una pregunta que se suele hacer en las entrevistas, pero normalmente los artistas le dan menos importancia de la que parece.
Ahora que se podría decir que has consolidado un nuevo estilo en tu música, ¿cómo valoras tu etapa anterior, la que va de El Por Qué De Mis Peinados a El Ventrílocuo De Sí Mismo?
En todos los discos hay canciones que me gustan. Sobre todo no me gusta como están arreglados, especialmente los que trabajaba yo solo, como Pague Cuánto Antes o El Ventrílocuo De Sí Mismo. Sí que aprecio mucho ahora el método de trabajo que teníamos Belmonte y yo en el 97 y el 98, aunque no volvería a hacer nada igual. Pero claro, no volvería a hacer nada igual de lo que yo hacía en esos años. Eso no significa que yo esté atacando a los discos, simplemente que el tiempo pasa. Hay cosas que no suenan muy bien, y hay veces que dan ganas de hacer versiones de las canciones y volverlas a grabar, pero sinceramen
El sentimiento de sacrificio y de culpa son muy cristianos, y tienen amargada a la sociedad en general
¿Cómo es tu método de trabajo con las letras?
Primero espero a tener algo que quiera decir, y que eso se condense en una frase concreta que yo crea que funciona. Una vez que he encontrado melodía para esa frase, pues veo si vale para un estribillo o una estrofa. Busco una melodía nueva para la parte que me falta, y desarrollo el tema en función de esa otra melodía. Así ya tengo estrofa, estribillo y melodía. La acompaño con la guitarra y ya está la canción hecha; no tiene más misterio.
En la página web de la revista Club Cultura, de la Fnac, tienes dedicada una sección en la que escribes textos que me parece que tienen bastante calidad literaria ¿Te has planteado algún tipo de actividad literaria aparte de las letras de canciones?
Yo no, pero son varias las editoriales, entre ellas la editorial Metropolitan, que parte del sello discográfico, que han manifestado su interés en publicarme. Pero primero tengo que escribir algo. Esto de la Fnac en realidad funciona por impulsos; normalmente me dicen “Venga, escribe ya algo, que hace mucho que no lo haces”, y yo digo: “es que se llama De Higos a Brevas, si lo hiciera todos los días tendría que cambiarle el nombre”. Y cuando me recuerdan que tengo eso ahí, si no ese mismo día, al día siguiente, escribo algo y lo mando. Tengo cierta facilidad para escribir eso, pero no sé si 200 páginas así es algo que la gente necesite. En todo caso habría que comprobarlo y trabajar las cuestiones de estructura y ese tipo de cosas. Igual que te digo que hacer una canción es muy sencillo, ya que se podría decir que tengo el oficio, el de escritor no es algo que tenga muy desarrollado. Tendría que empezar de cero, y eso es un riesgo, porque me podría salir mal y de pronto todas las buenas críticas que tengo en la música se podrían convertir en malas como escritor. Realmente no sé si necesito ir cubriendo todas las facetas de la actividad artística. Es como si de pronto alguien me ve dibujando en una servilleta y me anima a pintar. Eso no significa que yo ahora tenga necesariamente que entrar en una droguería a comprar pintura y lienzos. Igual me da el punto, pero no sé si lo voy a hacer. Desde luego los ánimos son siempre buenos, pero no es sencillo. Podría hacer un libro pequeñito, en plan cobarde, para empezar, como cuando sacas un single o un Ep. Ahora podría hacer Mi Pequeño Circo como escritor. Estaría lleno de defectos, al igual que el álbum, y sin embargo a mucha gente todavía le gusta ese primer ep de Sr.Chinarro. Supongo que tarde o temprano acabaré escribiendo algo, porque otra de las cosas que me caracteriza es la desfachatez más absoluta, así que sí, supongo que terminaré publicando.
En la misma página web de la Fnac mencionas el libro Nocilla Dream, de Agustín Fernandez Mallo, que comparte algunas de las claves de tu música.
Sí, pero Agustín tiene el oficio y yo no. No es plan de ponerme a copiarle ahora, que tampoco sería difícil, ya que tenemos muchas cosas en común, por eso también él es fan de Sr. Chinarro. Él hace libros y yo canciones. Ahora, si él se animara a escribir canciones, yo le ayudaría encantado.
En tus canciones están muy presentes los elementos religiosos ¿Con qué intención recurres a ellos?
El sentimiento de sacrificio y de culpa son muy cristianos, y tienen amargada a la sociedad en general. Es una música que tiene un tono ciertamente amargo, y por tanto recu