FECHA DE PUBLICACIÓN: 2008-03-31
AUTOR: JuanP Holguera
Formó parte decisiva de los reivindicables y siempre ponderables Atari Teenage Riot, aunque desde siempre ha mantenido una actividad artística como músico en solitario que ha transitado de igual forma los sonidos electrónicos y una actitud punkoide y ruidista como forma de expresión. Ahora, tras un par de discos largos en los que el rock y el punk ganaban la partida, se desmarca con un trabajo a medio camino de ninguna parte, The Golden Foretaste Of Heaven? (Eat Your Heart Out, 2008). Demasiado techno para la parroquia rock y viceversa, dejando en evidencia su inquebrantable espíritu de libertad creativa. Señoras y señores, con todos ustedes, el alemán inconmovible: Alec Empire.
Para aquellos que esperen una nueva entrega de punk rabioso y descerebrado, adornado con gotas de electrónica cabrona y demente al estilo del cd-1 de su imprescindible Intelligence and Sacrifice (Digital Hardcore Recordings, 2002), diremos que este nuevo trabajo de Alec Empire no se ajusta a lo que hasta ahora nos había tenido acostumbrados, sino que explora un recoveco mucho más cercano a las melodías electro de The KLF o Front 242 (en ciertos pasajes, incluso parece una versión macabra de los primeros Depeche Mode). Siempre con el ruido como elemento recurrente, en The Golden Foretaste Of Heaven deja este tipo de aportaciones en un discreto segundo plano en virtud de un claro acercamiento hacia texturas más propias de bandas techno de finales de los ochenta y primeros años noventa (como las citadas anteriormente), y retomando, al mismo tiempo, sonidos ya explorados por el artista alemán en anteriores grabaciones experimentales como Generation Star Wars (Digital Hardcore Recordings, 1995) o el recopilatorio Limited Editions 1990-94 (Geist, 2000), sin llegar (eso sí) a las cotas de ruidismo y electrónica arcaica de estos trabajos, pero incorporándolos como parte inherente al resultado final de cada uno de los cortes de este disco. Pero lo más destacable de estos diez nuevos temas podría ser, muy probablemente, la aparición de nuevas formas melódicas hasta ahora difíciles de encontrar en la discografía de Alec Empire. Vamos, que no defrauda al fan de toda la vida y, al tiempo, gustará a los puretas del techno sónico y primitivo de antaño.
Habíamos acordado el envío de un cuestionario completo para ser contestado por el berlinés a propósito de la edición de su más reciente y muy recomendable obra, pero lo que llegó de vuelta era un documento con tan solo algo más de la mitad de las preguntas contestadas. Se ve que el alemán es hombre de pocas palabras pero, eso sí, bien certeras. Con todo, en tan escueto resultado pudimos encontrar miga donde otros rellenarían a la forma de un funcionario. Pasen y lean.
¿Te consideras un artista punk?
No, pero tengo algo del espíritu punk en mí. Antes sí fui un punk, en la forma de vestir, la forma de moverme, y la música que escuchaba. Pero eso no es importante, lo importante es cómo actúes, ¡y tu forma de pensar! Desde luego, he hecho un montón de música que sí tiene la energía del punk.
Los artistas a los que realmente admiro están todos muertos. Siento que nuestra generación todavía no ha hecho los mejores discos
¿Y qué ha sido del espíritu libertario que promovías al frente de Atari Teenage Riot, todavía piensas de aquella forma?
ATR era mi banda, o sea que sí, no estoy muy alejado de aquellos pensamientos.
¿Es posible para ti separar la política del arte o crees que son cosas que deberían ir unidas?
Mi arte es un reflejo de mí mismo, de modo que no puedo separar arte de política. Si quiero decir algo político lo hago. No soy un animador. Esto no significa que mi arte no sea altamente disfrutable, pero nunca me callaría ante algo que crea que debe ser dicho. Creo que es una responsabilidad de los artistas el decir este tipo de cosas, y que con ello se ensalza la calidad del arte en general. El ser humano crea arte, o sea que puede ver algo que esté dentro de ellos mismos y que quizás no verían de otra forma. Si comprometemos el arte solo para vender a un grupo de consumidores, entonces el arte perderá su verdadero propósito. Creo que eso es exactamente lo que está pasando en la industria del arte desde que George Bush Jr. fue elegido.
Tu carrera más reciente ha estado marcada por una cierta tendencia hacia tu lado más rock, aunque la electrónica ha continuado estando presente en todo ello. ¿En cuál de los dos estilos te sientes más cómodo?
No distingo entre rock y electrónica... para mí es la misma música. Creo que lo importante es lo que un o una artista tiene que decir. Que eso suceda con guitarras o con un sintetizador es irrelevante. Me gusta la electrónica porque ofrece más opciones a la hora de manipular el sonido, pero también me gusta el rock porque en él puedo sonar auténtico y real. Siempre dependo de qué quiero decir y hacer, en realidad.
No distingo entre rock y electrónica... para mí es la misma música. Creo que lo importante es lo que un o una artista tiene que decir
Si hablamos de Digital Hardcore Recordings, tu propio sello, ¿qué recomendarías de lo editado?
Motormark. Este disco tiene ahora un año, más o menos, pero sigue sonando fresco y grande. Yo todavía lo pincho en mis sesiones, porque todo el mundo se vuelve loco cuando suena. En cierto sentido ellos construyeron un puente con lo que ahora hacemos en Eat Your Heart Out (su nueva discográfica madre).
Has editado más de cien referencias, entre discos de estudio, material en directo, ep´s y singles, ¿qué te inspira para poder crear tanta música?
Cuando tengo una idea para una música nueva lo hago. Crecí haciéndolo. Hice un montón de discos en la escena techno, toqué con muchas bandas... en realidad es lo que hago aun. Las ideas nunca dejan de llegar. Sobre todo pienso en el futuro, cuando he terminado un proyecto comienzo otro...
Hay un buen puñado de artistas que admiran tu trabajo, de David Grohl a Thurston Moore, por ejemplo, pero, ¿a quién admiras tú de la actual escena?
Los artistas a los que realmente admiro están todos muertos. Siento que nuestra generación todavía no ha hecho los mejores discos. Tenemos que trabajar mucho más duro, pero no es fácil en una industria musical tan comercializada.
¿Y qué hay de tus influencias musicales del pasado, hay algún nuevo artista que haya influido en tu música más reciente?
Realmente no. Quiero decir que me gustan un montón de cosas nuevas, pero nada me ha influido demasiado. Cuando hago un disco sé exactamente lo que quiero hacer con mi música, y no preciso de más influencias.
En el 2000, estuviste a punto de morir. Cuéntanos qué pasó y si esa experiencia ha marcado un hipotético nuevo punto de partida para tu vida, tanto personal como artística.
En el año 2000 he cruzado una línea en mi vida, tuve que tomar una decisión importante para poder continuar. Entonces sentí que una importante fase musical llegaba a su final. Creí que Digital Hardcore terminaba justo ahí... Pero me saqué a mi mismo de la mierda al grabar Intelligence And Sacrifice (Digital Hardcore Recordings, 2002).