FECHA DE PUBLICACIÓN: 2008-04-11
AUTOR: José M. Gallardo
Niños Mutantes regresan con Todo Es El Momento superando deserciones, reconfortados con las incorporaciones, con las lecciones aprendidas y esperando de su nuevo trabajo el mayor reconocimiento de su larga historia a lo largo de las últimas dos décadas. Son uno de nuestros clásicos, tal vez infravalorados, pero que con su nuevo disco desean poner las cosas en su sitio y participar de una justicia necesaria con respecto a sus vitalistas canciones.
Todo Es El Momento es de esos discos en los que nos topamos de repente con un grupo que siempre había estado ahí sin luces de neón, sin grandes titulares, ni portadas, pero que te recuerda que ellos ya estaban ahí mucho antes que otros, que su trayectoria es una de las más coherentes de las bandas de nuestro país y que llegados a la treintena sus protagonistas toman un respiro para reflexionar y ofrecer esas canciones que siempre habían intentado alcanzar y que por fin, gracias a una buena producción en tres partes, en las que Fino Oyonarte (productor entre otros de Los Planetas, Lagartija Nick, Clovis) ha estado implicado, muestran la mejor parte de sí mismos.
Llámenlo falta de ambición, humildad o como quieran, pero Niños Mutantes nunca han pretendido ser lo que no eran y centrarse en lo que si son: un grupo sólido que juega con el pop y el rock de una manera particular, con pocos referentes concretos y con una gran dosis de pasión musical clásica aunque sin perder el pulso a todas las grandes bandas que les han ido motivando a lo largo de estos más de diez años en la carretera. Una banda que viniendo de la misma tierra que otros con más suerte como Los Planetas o Lori Meyers podrían estar más cercanos (refiriéndonos a la repercusión mediática) a otros como Cecilia Ann o Lagartija Nick. Pero siguiendo su propio camino sin perder la esperanza. Y gracias a ello han conseguido ofrecer tal vez, su disco más completo y disfrutable.
Juan Alberto Martinez (guitarra y voz), nuestro interlocutor, nos muestra su mejor sonrisa con la motivación que le da acabar de empezar una gira que es más que una gira, es un premio, un sueño, un momento único en el que por fin sabe que en el mejor sitio en el que puede ser feliz, es encima de un escenario y gracias a que las canciones de este disco son para él las más logradas de su carrera, está convencido de que este es el momento más importante de la historia de Niños Mutantes, tras sus fases previas de crecimiento con sus cuatro álbumes largos anteriores, grabaciones en formato de single (huyendo del disco largo), disco de versiones y una extensa colección de canciones recogidas en diferentes formatos. Sus compañeros son Nani Castañeda (batería), Migue Haro (bajo) y Andrés López (guitarra), los dos primeros son sus grandes compañeros de batallas desde el primer día, han sido padres recientemente y dedican sendas canciones a sus retoños, el tercero es responsable de que los Mutantes dejen de ser un trío desde que volvieran a ese formato primigenio en 2005. Juntos, ahora más que nunca, van a por todas.
Todo Es Un Momento es vuestro quinto disco de estudio, una carrera de largo recorrido la vuestra. Lo curioso es que creo que este es vuestro disco más estudiado y trabajado. ¿Era vuestra idea con este disco como un ahora o nunca?
Sí en cierto modo es así. Lo de que sea un quinto disco nosotros somos los primeros sorprendidos, cuando empezamos en esto y grabamos nuestra primera maqueta lo único que queríamos era grabar unas canciones por pasar el rato. De repente te das cuenta de que has llegado a la categoría de veteranos sin darnos cuenta, pero este disco es distinto, nos sentíamos con mucha fuerza y mucha energía, en cierto modo sentimos como si estuviéramos volviendo a empezar. Hubo cambios en el grupo, la entrada de Andrés a la guitarra nos revitaliz&oac
Los creadores de opinión tienen una responsabilidad a sus espaldas y no sé si siempre saben utilizarla
Cuando hablas de las sensaciones del público que os han hecho creceros ¿a qué te refieres?
A que había mucha más gente que nunca en los conciertos, notaba el cariño, el respeto y la devoción de mucha gente, de conocerse canciones olvidadas y caras b que pocos conocen. Me acuerdo de lo que pasaba con Surfin´ Bichos en el 91, eran un grupo que conocían minorías pero les adoraban, nosotros mismos éramos adoradores de ellos, tuvimos una sensación parecida, de que no estás en los medios masivos, tampoco eres el favorito del más moderno de cada sitio pero te vas convirtiendo en un clásico, querido y respetado y sobre todo a través del boca a boca, y gente diciendo a sus colegas: oye Niños Mutantes están bien, no les verás en la portada de Rockdelux pero te van a gustar más que muchos que salen en ella.
Dices que es vuestro disco más completo, un poco mirando hacia atrás y teniendo en cuenta que empezasteis en el 93 y tras cinco discos, ¿qué es lo que destacas de este disco para que te parezca vuestro disco más completo?
Creo que empezamos un poco más tarde, pero si no es en el 93, es en el 94 o el 95. En fin, más de diez años llevamos en esto, seguro. Lo que hemos llegado es más que aprender de lo que quieres hacer, es aprender de lo que no quieres hacer. Ha habido varias cosas que hemos tenido claras, nosotros siempre hemos sido un grupo de guitarras pero queríamos introducir otros sonidos y simplificar mucho las cosas. Nos hemos dado cuenta del valor que tiene el como sonamos en directo y eso queríamos trasladarlo al disco. Queríamos grabar tocando todos a la vez y prescindir de métodos tecnológicos que luego acaban haciendo que los discos suenen artificiales, queríamos naturalidad. También nos hemos dado cuenta de una cosa y es que en las letras nosotros siempre hemos ido a zonas oscuras de los sentimientos y eso nos llevaba a una música cargada de densidad y en este queríamos sonar más luminosos, más alegres y hemos hecho lo que nunca antes pudimos y es hacer canciones alegres sin que estés hablando de frivolidades, es compatible hacer letras que puedan llegar al interior de la gente pero con un envoltorio más optimista.
La grabación empezó en un aislamiento en una casa de la Alpujarra granadina y después en otros dos estudios bajo la supervisión de Fino Oyonarte, supongo que ha sido un proceso intenso.
A la Alpujarra fuimos con todo bastante claro, aunque hubo improvisaciones que luego han quedado reflejadas en el disco como “El Predicador (Haiku)”, no queríamos ser rígidos y no convertir aquello en un trabajo de funcionario, habíamos hecho un trabajo previo muy serio pero también estábamos abiertos a lo que pudiera pasar en el estudio, captar algunos instantes mágicos e irrepetibles en disco. Hay cosas de esas, hasta un vaso que se rompió mientras grabábamos una voz, pues ahí se ha quedado. Fino no estuvo en la Alpujarra, estuvo antes y ya sabía un poco por donde iba el tema. Luego ya le pasamos lo que grabamos allí y empezó su trabajo. El proceso ha sido curioso porque se supone que en un tiempo en el que la industria está en crisis, nosotros hemos conseguido hacer una superproducción independiente, hemos trabajado en tres estudios diferentes con técnicos y un productor muy respetado en la escena y además ha sido un proceso muy divertido. La Alpujarra, Producciones Peligrosas en Granada y finalmente en Cinearte en Madrid, en todas las fases del proceso se han ido incluyendo elementos que han enriquecido las ca
Te puedo decir que en este disco hay cosas de Dylan, de Wilco, de Band Of Horses, pero posiblemente el que lo oiga no va a notarlas nunca
Cuando dices que hay canciones dedicadas a nacimientos supongo que hablas de “Daniela”, que me parece una hermosa oda a la paternidad, pocas veces se pueden escuchar canciones con esta temática sin que suenen obvias. ¿Tú crees que ha afectado la paternidad a tus compañeros?
También está “Lovesong Miguelito”. Nani el batería y Miguel el bajista, fueron padres y cada uno hizo una canción para sus criaturas. A mi me daba mucho miedo que metieran mucha nana en el disco porque podía quedar ñoño, pero me sorprendió lo bonitas y sinceras que resultaron. Todos hemos cambiado en Niños Mutantes, llevamos doce o quince años juntos, ya no sé el tiempo exacto, no somos los mismos de antes, me sorprende que los que han sido padres y que tienen niños alucinantes, siguen siendo ellos, eso sí, se les nota más responsables (risas)
El primer single es “Te Favorece Tanto Estar Callada”, una canción que está suscitando cierta polémica por la temática que tiene. Al margen de tal polémica ¿qué queríais transmitir con ella?
Se refiere a algo cotidiano, parte de broncas concretas en parejas, de esos momentos en los que se dicen cosas que no se deberían decir y que piensas que estarías más guapo o más guapa, callado. Me gusta hacer un ejercicio en las letras que es ponerme en el papel de quien tiene que aguantarme a mí y a mis tonterías, aunque estén en primera persona, no estoy hablando de mí sino de quién me aguanta. Yo soy el primero que estaría más guapo con la boca cerrada. La canción con el título es polémica y con el video lo será más todavía, pero creo que es algo universal. La lectura más simple puede ser machista, pero no pretendemos decir para nada que todas las mujeres están más guapas calladas, estamos hablando de todos y todas y no por ser políticamente correctos, es que es lo que pensamos. No sé trata de tirar la piedra y esconder la mano sino aclarar lo que tratas de decir, en cualquier caso si alguien se da por aludido es su problema, posiblemente es que es alguien que está mucho más guapo callado que cuando se le suelta la lengua.
Esa canción y “Ayurveda” son las más dinámicas del disco, más rockeras y también tienen un sonido más actual, incluso escorado al baile. ¿Habéis querido actualizar un poco vuestro sonido?
Por ejemplo “Te Favorece Tanto Estar Callada”, viene de bocetos anteriores en los que ya estábamos experimentando por esa línea. Queríamos que este disco fuera muy ecléctico y hay desde canciones muy clásicas a canciones que suenan muy actuales, a canciones como "Arañicas" que se meten en una vena más psicodélica y a canciones desnudas. Nos sentimos Niños Mutantes haciendo todas esas cosas, nunca hemos querido cerrarnos a un tipo de sonido, nos parecería aburrido hacer un disco sólo de un tipo de canciones como las que citas, aunque también lo sería hacerlo de canciones más intimistas.
En ese eclecticismo hay un tema como “Arañicas”, incluso la instrumental “El Predicador (Haiku)” que son muy experimentales y que coquetean un poco con el Krautrock intentando probar cosas nuevas.
Hemos desarrollado pasajes largos sin voz cantada en esas canciones, nos gusta mucho jugar a crear una atmósfera repetitiva, casi un mantra como en “Arañicas”, en ese tipo de canciones en directo es donde mejor nos lo pasam