FECHA DE PUBLICACIÓN: 2008-04-21
AUTOR: José M. Gallardo
Pocos debuts tienen la expectación que está provocando I Love Your Glasses de Russian Red y es que el proyecto que esconde a Lourdes Hernández tiene las claves de ese tipo de discos que encandilan a todo el mundo. Su ternura, su pasión, su aire folk pero también pop con una personalidad única, hacen justificar tal expectación pero sobre todo, ayuda a considerar su disco como uno de los discos claves de este 2008.
I Love Your Glasses, la voz y la personalidad de Lourdes son ese tipo de cosas que pasan pocas veces. Aquí ha pasado con proyectos como el de Remate, donde de repente nos encontramos con un artista único que no suena al pop al uso al que estamos acostumbrados de los grupos de aquí, con referentes clásicos del ámbito songwriter en solitario de décadas pasadas pero también recordando a las revisitas de grupos actuales enamorados de esos clásicos. Su aire folk intimista, pero también luminoso cuando le place, hacen de Russian Red ese tipo de grupos que podríamos alinear junto a otros como Mazzy Star, Lambchop o Feist, sin que en tal alineación debamos olvidar el poder evocador de unas canciones que por si solas ya valen toda la atención y también la rendición.
Lourdes nos cede algo de su tiempo para charlar sobre la materialización de su disco de debut que a sus veintidós años podría parecernos el disco de una veterana en la transmisión de estados emocionales diversos, más que el de una jovencita que ha tenido algo de suerte, con el extra de una voz, desde ya inconfundible, y una falta total de previsión y expectativas previas respecto al éxito, que la convierten en la primera sorprendida de esta gran acogida que está teniendo su propuesta. Hace poco era una de esas pequeñas esperanzas para el folk-pop de nuestro país. Hoy es una realidad que ya forma parte de carteles como el del Primavera Sound y que hace las delicias de los más reconocidos periodistas de este país, entre ellos todos lo responsables de programas de Radio 3.
Adentrarse en I Love Your Glasses es hacerlo en una pequeña exposición de emociones semidesnudas donde gracias a la producción (a cargo de Fernando Vacas de Flow y Prin La Lá) y al carisma tanto de sus canciones como de sus letras, convierten a Russian Red en un amigo, un aliado, un compañero de viajes perfecto que no pone pegas, que lo ofrece todo y que alivia. El viaje es hacia dentro, no es una celebración de alegría, pero tampoco es uno de esos discos tristes y corta venas, más bien es como la vida misma, mirándola desde un punto de vista nostálgico, casi mágico que no te permite quedarte impasible ante el paso calmado de sus minutos. Es parar el frenesí y reflexionar sobre tus vivencias.
Lourdes lo tiene claro, le importa bien poco la repercusión, quiere cantar, tocar e intentar contarnos su historia. Agradecerá que hagamos un ejercicio desprejuiciado de su canciones, asumirá cualquier sugerencia sobre su música, sus referentes, sus pasiones, pero dejará claro que ella, dentro de una enorme y sorprendente sinceridad, está aquí para disfrutar de algo, que de manera casi genial, le sale a través de sus sentidos, trasmitido con toda la pasión gracias a unas cualidades envidiables.
Está siendo increíble la acogida entre prensa y público que está teniendo Russian Red y tu disco de debut I Love Your Glasses. ¿Te encuentras un poco desbordada con esta situación?. Acabas de cerrar vuestra presencia en el primer festival grande de los que vendrán en próximos meses como Primavera Sound. ¿Te hace ilusión?. Supongo que todo esto lo estás llevando con ciertas emociones.
¿Increíble es la palabra?, no lo sé. Las cosas están yendo muy bien sobre todo pensando que se hace todo desde un sello muy peque&nt
Siempre he pensado que escribir en inglés ha sido un poco esconder mis carencias, porque siempre he considerado que escribir en español es mucho más difícil
Cuando empezaste hace ya algunos años, supongo que empezaste sin expectativas pero en tu imaginación ¿visualizabas la situación actual tal y como está sucediendo?
Para nada, nunca imaginé nada de lo que está pasando. La gente de mi entorno, alguna amiga, algún amigo, mi padre, cuando me oían cantar, me decían: pero porque no te mueves un poco, contactas con alguien que te pueda grabar bien las canciones y lo mandas a algún sello. Yo decía: es que creo que sí a alguien realmente le interesa, surgirá, porque yo hacía mis canciones en mi entorno sin esperar nada. Todo cambió un poco cuando decidí tocar en la noche de micrófonos abiertos de los Tres Tristes Trastes, nunca antes había puesto mis canciones en público, no había dado antes opción a que más gente lo escuchara, con lo que nunca tuve en mente moverlo por mi cuenta, sino que decía si algún día tiene que pasar, ya pasará, tampoco me voy a obsesionar y no era una meta para mí, si tenía que ocurrir, ocurriría pero que si no, no pasaba nada. Es que soy un poco vaga y no sé si era un poco pereza, pero con la seguridad de que no estaba en mis manos, desde luego.
Hablabas de tu primer concierto. ¿Qué supuso esa primera toma de contacto con el público?
La verdad es que había tenido un grupete antes pero el rollo de música era distinto. Con lo cual nunca había tocado sola, iba siempre acompañada. El grupo no tenía nombre, era una banda con tíos super rockeros y teníamos canciones pero salía un engendro que no terminó de engancharme, fue una primera toma de contacto. Estuve dos años desmotivada porque no me había gustado la experiencia, no porque acabara mal con ellos sino que musicalmente no me llenaba. El primer concierto yo sola fue ese de Tres Tristes Trastes y aquella noche estaba supernerviosa, pero era la mejor oportunidad para empezar a cantar porque sólo tenía que hacer tres canciones y había más gente que actuaba. No era toda la atención como si fuera un concierto tuyo, cuando ni siquiera tienes repertorio.
Se destaca mucho de ti el hecho de cómo alguien tan joven pueda alcanzar el nivel de voz y de letras que consigues. Empezaste a tocar la guitarra con quince años, como muchas personas pueden empezar con un instrumento pero cuéntame que pasó en ti a esa edad para que decidieras tomar ese camino y si escuchabas algún tipo de música concreta que te motivara a hacer canciones.
Yo un día en casa de mis abuelos me encontré una guitarra española y pensé, que guay, no me tengo que comprar una guitarra para aprender a tocar, ahora sólo necesito que alguien me enseñe. Me la llevé al pueblo donde veraneaba con mis padres y una amiga me enseñó a tocar cuatro acordes. Nunca he tomado clases de guitarra, de hecho estuve en la Escuela de Arte Creativo, me apunté a un programa de estos para aprender y tuve que dejarlo porque me di cuenta de que no tenía tanto empeño en aprender, no me apetecía practicar con escalas y esas cosas, así que no duré ni un mes, gasté justo el mes que era obligado para no perder la matrícula. Por aquel entonces estaba en el momento este pletórico de los Beatles. Los había escuchado desde pequeñita porque me los ponían mis padres, pero luego vino mi interés personal, me los ponía yo, me empollaba las letras, eso fue a partir de los trece años. Pero vamos, nunca me sentaba pensando en hacer una canción que<
aparecer en tantos medios es como parte del proceso, pero eso no es una cosa que me ilusiona especialmente. Me gusta más tocar
Después de todo esto has terminado grabando un disco.
Sí, después de todo (risas). Estoy contenta, sobre todo porque es una forma de empezar, llevo un par de semanas ensayándolo a machete con banda y estoy como muy emocionada porque todo está adquiriendo un sello mucho más personal y más real, porque el disco como habrás escuchado, imagino, es todo un trabajo como más de producción y se nota. Por un lado está bien, porque bueno es una posibilidad más y ha sido lo que ha surgido en un momento en el que se tenían esas posibilidades, pero ahora es todo mucho más auténtico, cada músico hace lo que quiere. He tenido la suerte de contactar con unos músicos increíbles que están metidos en el proyecto gustosamente y eso es una pasada. Todo tiene ahora un sonido más real y muy guay (risas)…es que estoy muy contenta de cómo lo estamos preparando.
¿Cómo has contactado con la gente que ha trabajado en este disco?
Fernando, que es el productor, es el que conocía personalmente a todos esos músicos que tocan en el disco, yo he conocido a algunos de ellos pero posteriormente a la grabación. Yo estudio y claro tenía que seguir mis clases, así que la grabación la hacíamos los fines de semana en Córdoba, entonces cuando el grababa algo que no fuera mi voz, mi guitarra o la guitarra de Brian, lo hacía por su cuenta durante la semana, así que no he llegado a conocer ni a tocar con la mayoría de ellos. Estoy muy contenta con su trabajo porque han hecho arreglos muy chulos.
Y ¿cómo decides contar con Fernando Vacas?, ¿conocías su trabajo previo con Flow o Prin La Lá?
No le conocía de nada ni tampoco su trabajo. Le conocí en casa de un amigo, coincidimos, había una guitarra por ahí, me puse a tocar y al tío le gustó. Me dijo que estábamos en contacto y que cuando tuviera alguna maquetilla o lo que fuera que se la pasara, así fue.
Desde casi el principio también has contado con el apoyo de Brian Hunt de Half Foot Outside, de hecho en el disco dejas claro que Russian Red sois los dos.
Me ha ayudado mogollón, de hecho mis primera grabaciones fueron suyas, como toca con Half Foot y tiene un par de grupos más por ahí y como ha tocado mil veces por toda España pues tenía muchos contactos y gracias a él he podido hacer muchos conciertos en algunas ciudades fuera de Madrid. En el proyecto el empezó como más de apoyo y luego fue formando más parte del tema, hasta que grabamos el disco, en su momento fue parte del grupo.
La primera lectura que se puede hacer de este disco tanto a nivel de letras como de música es que estamos ante un disco apasionado. ¿Es porque tu eres así de apasionada en tu vida normal?
Desde luego, mi música refleja lo que es mi vida. Al ser mi primer disco tal vez peco un poco de eso, de hablar demasiado de mi propia experiencia, aunque no tiene por qué ser algo negativo, porque cada uno se inspira un poco en lo que le pasa porque es más fácil. Desde luego es un reflejo de mi experiencia, de mi vida y de mis sensaciones y de mis percepciones respecto a las cosas que me rodean. En las canciones hablo de mis cosas pero muchas veces me invento la mitad también, están inspiradas en mi vida pero con cosas que le pasan a otras personas o cosas que me gustaría que me pasaran a mí. Musicalmente es lo que me sale de lo más profundo, en el sentido de que no pienso en hacer una melodía sino que de repente surge