Con su segundo disco, Bajo La Influencia, Clovis ganan en un discurso que les posiciona como una de las bandas más sinceras y que mejor ha leído algunos parámetros que hacen del pop algo hechizante, de los surgidos en España en los últimos años. Canciones redondas, texturas variadas, ritmos vitales pero melancólicos y letras con enjundia. Además, mucho más y mejor producido que el predecesor Respira. Estamos de suerte.
Algo que empezó como un juego se ha convertido en un juguete que es algo más que un juguete y que es también algo más que un hobby, como los propios Clovis reconocen durante esta entrevista. En un tiempo en el que tomarse las cosas en serio puede ser un anticipo de frustracción tras el choque con la realidad y que el éxito depende siempre de la opinión de algunos mandamases, Clovis (como siempre, Fino Oyonarte y Cristina Plaza, nuestros interlocutores) han decido restarle importancia a lo que pueda pasar, se lo toman muy en serio pero no les va a quitar el sueño lo que pase con su nuevo disco. Eso precisamente es lo que hace de este disco una parada obligada en el recorrido por este 2008 para reconocer los grandes aciertos que tiene su nuevo trabajo.
Venciendo miedos y cómplices de su propia historia, Clovis siguen ese viaje al corazón del pop que les ha conquistado desde que tienen uso de razón. Bajo La Influencia es toda esa descarga emocional y musical auspiciada por la música exquisita que suena en la misma habitación en la que componen, recogiendo las partículas que quedan en el aire y que sin querer se filtran en sus canciones. Una colección la de este disco que traspira pasión, melancolía y belleza. Canciones que amplían las páginas de su libro de estilo, en las que unas están llenas de colores trabajados en acuarela u óleo -según el caso- y otras, apenas unos trazos a lápiz. Páginas que rellenan con maravillosa destreza, casi sin querer o como quien no quiere la cosa, aunque el trabajo que ha habido detrás de la construcción de este disco no es ni mucho menos algo que les ha conllevado poco trabajo.
Un año trabajando las maquetas, cuatro intensos días de grabación en los que han contado con colaboradores como Nacho Olivares (Lou Anne), Cesar Verdú (Schwarz) o Pablo Camacho (Nagasaqui) y una producción del propio Fino Oyonarte secundado por su amigo y colaborador de sus últimas producciones Michel Martín, hacen de este disco una gran obra de pop atemporal que supone un gran reto para reproducirlo en directo, esperamos que lo consigan. Mientras tanto, sepamos más cosas sobre este disco.
Creo que para la grabación de las maquetas de Bajo La Influencia, habéis dedicado alrededor de un año. ¿Tan costoso ha sido que salieran las canciones o es una consecuencia de un trabajo tan meticuloso como muestra el resultado del disco?
Cristina: Es que Fino estuvo todo un año, el 2006, totalmente ausente de Clovis, porque produjo cuatro o cinco discos para otros grupos, y cuando Fino se pone a producir, se “sumerge” de tal manera que no puede hacer otra cosa. Yo mientras, empecé a grabar algunas melodías que se me iban ocurriendo, pero necesitaba a Fino para darles forma. Así que cuando al fin pudo incorporarse, nos costó coger el ritmo, porque venía descolocado de las producciones. Decidimos tomárnoslo con calma, no forzarnos en plan “tiene que salir una canción ahora mismo”. Nos pusimos a tocar, él la guitarra, yo el bajo, con un piano cerca por si alguno de los dos quería tocarlo. Sacábamos canciones de otros grupos… Y bueno, poco a poco las canciones fueron llegando, a fuerza de buscar, de dejar que echar fuera los demonios, y de sintonizar.
¿Bajo La Influencia se puede entender como un disco en el que no tenéis ningún reparo en reconocer que sí, que se pueden citar referencias en vuestra músicael asunto de “el segundo disco” que a los grupos siempre les da tanto miedo, tengo la sensación de que lo hemos resuelto muy bien
Esta es para Fino. Acostumbrado a coger el material de otros y darles tu toque en la producción, supongo que cuando uno maneja sus propias canciones, tiene una doble dosis de responsabilidad. ¿Estás contento con el resultado final?
F: Estoy muy contento con el resultado. Refleja una etapa muy personal e intensa que hemos pasado en los últimos tiempos. Cuando trabajo con otros grupos intento rodearme de lo que a ellos les gusta respetando las canciones que han trabajado en el ensayo, proponiendo opciones en arreglos, si se me ocurre, buscando el sonido idóneo para cada instrumento en cada canción… y luego darle mi enfoque, pero a la hora de hacer nuestro propio disco, aunque las ideas las tenga muy claras, me cuesta un poco más. Es cuestión de concentración e intuición, y saber en cada momento dónde estás. Pendiente también de las aportaciones de Cristina, que además se ha atrevido a tocar el bajo o el piano. También en este disco hemos tenido la suerte de contar por un lado con Nacho, que ha dado una visión certera y sencilla en muchas canciones, y por otro lado con la disposición de Michel Martín, que ha ayudado mucho a la hora de reflejar lo que nosotros teníamos en mente, creando un clima muy relajado y respetando nuestras ideas.
El disco está grabado en cuatro días en directo con todos vuestros colaboradores en el estudio. Supongo que queríais captar esa magia de buscar las mejores tomas con todos tocando a la vez, algo que sé que también le gusta a Michel Martín que os ha ayudado en la grabación. Supongo que hacerlo así tiene sus ventajas y sus desventajas. Habladme de ello.
F: No creas que hicimos muchas tomas, porque teníamos poco tiempo, pero sí quedaba claro que, con los pocos ensayos previos que hicimos, y el buen ambiente que había en el estudio, a la segunda o tercera toma escuchábamos algo que ya era muy emocionante. Al principio quizá sentí cierto vértigo, por haber trabajado tanto las maquetas. Me daba miedo que muchos elementos importantes se perdieran. Pero reconozco que las canciones han ganado en vitalidad y en expresión. Por ejemplo “Demolición inminente” es una canción que al grabarla en directo, ha ganado muchísimo. Nos sorprendió a todos, ese clima que va creciendo, y que hubiera sido muy difícil lograrlo si cada uno hubiera grabado su pista aislada. O la espontaneidad y la energía que tiene “Bajo las ruedas”; eso no existía en la maqueta, salió en el estudio, tocando todos a la vez.
Supongo que esto conlleva una serie de problemas a la hora de llevarlo a directo, de hecho las dos últimas actuaciones que os he visto en acústico, se notan ciertas limitaciones –si me permitís el comentario-, creo que este es un disco más difícil que el anterior de llevar al directo. ¿Cómo veis este tema?
C: Jodido, desde luego. Pero más por el tema de contar con el respaldo de una banda que por las canciones en sí. Antes que nada me parece importante aclarar que cuando hacemos conciertos acústicos es, generalmente, porque no podemos hacerlos con grupo; o bien por no poder disponer de los músicos o bien porque no se dan las condiciones económicas necesarias. El acústico es evidente que no puede sonar como el disco, ni es lo que pretendemos, estaríamos locos. Tendríamos que hacer playback o alguna aberración similar. En los acústicos hacemos adaptaciones de las canciones, y si me apuras, lo que oyes es la canción tal y como es, lo que tambié
Cuesta mucho vencer el miedo a que te vean como eres. Ahora tengo claro que es ahí donde reside la personalidad
¿Se podría decir que Respira era un disco tentativo casi como el de unos debutantes y Bajo La Influencia el de encontrar el norte?. En ese caso ¿qué será vuestro tercer disco?
C: Pues no lo sé. Hombre, yo era debutante, pero Fino… Bueno, Fino un poco también. El tercero será diferente, si consigo salirme con la mía, que no será fácil.
F: …mmmh, ¡le haré caso a Cristina! En el futuro es posible que intentemos hacerlo todo de una forma más sencilla. El siguiente disco dependerá del momento, de cómo nos pille, porque nunca vamos calculando nuestros pasos. Nuestro estilo, de todas maneras, creo que ya está definido.
Creo que es un disco muy emotivo, de celebración, pero también de reflexión en cierto modo nostálgico. Es la química entre vosotros, es la confluencia de vuestros caracteres, la individualidad en contraposición con la combinación. ¿Qué es, en vuestra opinión?
C: No es que seamos unos tristes, y estemos todo el día, ahí, arrugados, pero si que es cierto que nos hemos hecho muchísimas ilusiones y nos hemos llevado nuestros batacazos. Precisamente por el entusiasmo con el que emprendemos las cosas; cuando no salen, vienen los desengaños. Y ese aire de desencanto, o de nostalgia, está presente en varias canciones. Cada uno va encontrando su sitio dentro de Clovis, porque ni somos iguales, ni pensamos igual, ni nos gusta exactamente lo mismo, pero hacemos un buen equipo; Fino con su vitalidad, con ese espíritu de tirar siempre hacia delante, y yo que soy un poco más reflexiva, y tengo más mala leche. El resultado es la combinación de las dos partes, claro.
Todo lo anterior se refleja en las letras; recuerdos negativos con nostalgia pero determinación, estar fuera de lugar, retiradas a tiempo, frustración. En definitiva un disco de ahogos pero dibujando la esperanza. Aunque creo que haciendo estas letras os habéis como quitado un peso de encima. ¿es así?. Habladme un poco de la naturaleza de estas letras.
C: Es el reflejo de una etapa. En mi caso ha sido un momento personal, algo introspectivo, de sacar cosas, de admitir algunos sentimientos digamos, poco correctos, pero que bueno, están ahí. Canciones como “La sombra”, “Detrás de las puertas” reflejan esto. Creo que hemos sido valientes; a veces te da vergüenza decir una cosa, intentas maquillarla y al final acaba siendo algo gris, indefinido, sin fuerza. Cuesta mucho vencer el miedo a que te vean como eres. Ahora tengo claro que es ahí donde reside la personalidad. Y no sé, a lo mejor sí que nos hemos quitado un peso de encima, no lo había pensado. Desde luego hubo momentos de mucha emoción durante todo el proceso en general, y por supuesto en la grabación; se soltó alguna lágrima.
Se cita en vuestra hoja de promo que en “Rescate” hay un guiño explícito a Guided By Voices. Habladme de que significa ese guiño.
C: Antes de que las canciones tengan título definitivo, se llaman “la larga”, “la oscura”, o las identificamos con nombres de otros grupos. “Rescate”, cuando no era más que un boceto, era “la guided by voices”, por los cambios de acordes y un poco el estilo, que nos recordaba al grupo, del que somos fans. Cuando hicimos la letra se nos ocurrió dejar constancia de ello, y por eso está la frase “me dejo guiar por las voces que escucho dentro”. Es una tontería, en realidad.