FECHA DE PUBLICACIÓN: 2008-05-21
AUTOR: César Luquero
Hace un año, Shellac rompía un prolongado silencio discográfico con Excellent Italian Greyhound, su cuarto álbum en casi veinte años de existencia. Ahora, el trío de Chicago aterriza en España co-protagonizando una breve gira junto a Mission Of Burma, otro monolito del underground yanqui. Bob Weston, implicado en ambos grupos, nos da algunas pistas sobre su día a día.
Bob Weston es un histórico del rock independiente norteamericano. Conocido por su trabajo como bajista de Shellac –influyente trío de rock minimal y agresivo en el que también militan el guitarrista Steve Albini y el batería Todd Trainer–, acumula un sinfín de experiencias. Y no sólo como músico, también como productor e ingeniero: June of 44, Sebadoh, Love of Diagrams, Polvo o Rachel´s son algunos de los grupos que han confiado en él. Desde hace seis años, reparte su tiempo entre Shellac y Mission of Burma, mítica formación del post-punk estadounidense que regresó en 2002, terminando así con dos décadas de inactividad. En breve, ambos grupos cruzarán el charco para ofrecer cuatro conciertos en nuestro país: 31 de mayo en Barcelona (Primavera Sound), 2 de junio en Madrid (Moby Dick), 3 de junio en Gijón (Teatro Albéniz) y 4 de junio en Bilbao (Café Antzoki). Pese a sus muchas obligaciones, Weston se mostró solícito ante nuestro cuestionario. He aquí el resultado de nuestro cruce de correos electrónicos.
¿Qué impulsa a Shellac a seguir grabando discos casi veinte años después de su fundación?
Lo mismo que cuando empezamos y por lo que siempre hemos tocado en grupos. Deseamos tener un lugar en el que dar salida a nuestras necesidades artísticas. Es una expresión artística y una liberación. Y es verdaderamente divertido tocar música y pasar tanto tiempo juntos como amigos.
Shellac conserva su característica forma de hacer y sonar a través de los años. Da la impresión de que nunca tenéis dudas. ¿Cuáles son las principales dificultades para terminar cada nuevo disco?
Nunca hay dificultades para hacerlo. Nuestras ideas sobre cómo debemos sonar son muy claras y sencillas. No hacemos como muchos otros grupos, que quedan para ensayar tres, cuatro, cinco o siete veces por semana. Eso lo hacemos cada seis meses, así que nuestra vida como grupo es muy larga. Escribimos canciones, las ensayamos, las tocamos en directo, las grabamos y mezclamos y luego sale el disco. Sin mayor problema.
¿Y qué buscabais con Excellent Italian Greyhound?
Nada. El disco es sólo otra tanda de canciones que se nos ha ocurrido escribir.
Este nuevo disco me ha sorprendido. Creo que es más inmediato y "accesible" que los anteriores. ¿Refleja vuestro actual estado de ánimo?
¿Estás seguro? No sé qué decirte. Tampoco pensamos en ello ni tenemos un concepto preestablecido. Simplemente escribimos canciones que nos encantan en el momento en de su composición. Obviamente, cada uno de nosotros estará influenciado por lo que le rodea y por el momento que atraviesa su vida. Y por la música, los libros, las pelis y los programas de televisión a los que prestamos atención. Como en cualquier otro grupo, nuestra música reflejará de alguna manera e inconscientemente nuestras influencias, actuales o de siempre.
Nunca hay un repertorio predeterminado, así que puede que todas las canciones sean nuevas o todas sean de At Action Park
Te sumaste a Mission Of Burma cuando el grupo se reunió en 2002. ¿Cómo te sentiste cuando tus compañeros te pidieron que entraras en el grupo?
Conozco a estos tíos desde que tocaba con Peter Prescott en Volcano Suns, a comienzos de 1987. Sentí que ellos pensaban que yo entendería de dónde viene el grupo y que podría encajar fácilmente, tanto estética como personalmente. Además, conozco el funcionamiento de las cintas y puedo mezclar en directo, así que el hecho de sustituir a Martin Swope tenía sentido para mí. ¿Qué puedo decir? Para mí es un honor que me llamaran para tocar en uno de los mejores grupos de rock de todos los tiempos, que también es uno de mis favoritos, y sentirme pleno junto a mis amigos.
Shellac y Mission of Burma estaréis de gira por España muy pronto y tú vas a tocar en ambos grupos. ¿Un reto? ¿Un placer? ¿Un poco de todo?
Un reto. Estaré mentalmente exhausto. Ni me lo recuerdes. Pero me pareció perfecto y quizás la única oportunidad de que sucediera, así que aceptamos.
Shellac volverá a actuar en el Primavera Sound este año. ¿Os sentisteis a gusto la última vez?
Lo pasamos realmente bien la otra vez, porque tocamos a cubierto. Odiamos los escenarios al aire libre. En realidad, los buenos festivales al aire libre no existen, su sonido es terrible.
Odiamos los escenarios al aire libre. En realidad, los buenos festivales al aire libre no existen, su sonido es terrible
¿Enfocaréis estos conciertos en España hacia el nuevo disco o habrá canciones de todas las épocas de Shellac?
No tengo ni idea. Elegimos cada canción ya en el escenario, durante el concierto. Nunca hay un repertorio predeterminado, así que puede que todas las canciones sean nuevas o todas sean de At Action Park. Pero seguramente haremos una mezcla de todos nuestros discos.
Mucha gente pone a Shellac como ejemplo de grupo de rock autogestionado. ¿Qué te parece?
Suena bien. La mayoría de cosas las hacemos por nosotros mismos; casi todos lo hacían así cuando empezamos a montar grupos en los ochenta. Nunca hemos tenido ningún motivo para cambiar nuestro comportamiento. Esto funciona y nosotros tomamos las decisiones, para bien o para mal.
Hace unos meses abriste tu propio estudio de masterización. ¿Qué te llevó a hacerlo?
Chicago Mastering Service lleva casi un año abierto. Mi socio y yo decidimos hacerlo porque nos dimos cuenta de que muchas de nuestras bandas amigas y también muchos grupos de sellos locales tenían que enviar sus discos a masterizar a Nueva York, Los Ángeles o Arizona. Nos pareció que había un hueco para un negocio así dentro de la comunidad underground de Chicago. Además, ya nadie me llamaba para que grabara sus discos y necesitaba un nuevo curro.
Para masterizar allí, ¿los grupos deben cumplir con algún requisito especial?
No. Hemos trabajado con todo tipo de grupos de Chicago y el resto de Estados Unidos y también de Europa, Australia y Suramérica. Estamos aprendiendo un montón y disfrutamos con el trabajo. Y está siendo sorprendente el aprender a hacer los cortes de los masters de laca. Tenemos un torno Neumann para masterizar los vinilos y estamos cortando entre dos y cuatro discos por semana, además de todo el trabajo en CD.
¿Cómo es tu vida cotidiana cuando no estás grabando o de gira?
Deberías plantear la pregunta al revés. Mi vida es en realidad mi vida cotidiana. Consiste en pillar la bici de casa al trabajo y del trabajo a casa y una vez allí pasar el resto del día con mi mujer: en casa, cocinando, comiendo, viendo la tele, saliendo con amigos, yendo a conciertos, al cine, a cenar, a jugar al béisbol, yendo al baloncesto, navegando y nadando en el lago, de vacaciones en el Caribe…